Encontrar una fuga no siempre es fácil, sobre todo cuando no hay señales visibles o se encuentra en una tubería oculta. Pero
las cámaras térmicas para detectar fugas de agua ayudan de forma fácil y eficaz.
¿Para qué y cuándo se utiliza una cámara para detectar fugas de agua?
El uso de cámaras para detectar fugas de agua es clave cuando se sospecha de una filtración, pero no hay signos evidentes de su origen. Estas cámaras resultan útiles sobre todo en:
- Redes de fontanería en viviendas y edificios.
- Instalaciones de calefacción y suelo radiante.
- Sistemas de distribución de agua en industrias.
- Piscinas y depósitos de agua.
Al detectar anomalías térmicas, el profesional puede determinar si hay una fuga y su ubicación exacta. Así se reducen los tiempos de intervención se evitan daños en la infraestructura.
¿Cómo se utiliza una cámara termográfica para fugas de agua?
El funcionamiento de una cámara termográfica para fugas de agua se basa en la detección de diferencias de temperatura. El proceso más habitual que lleva a cabo un profesional en localización de fugas de agua es el siguiente:
- Inspección inicial. Se examina la zona sospechosa y se enciende la cámara para captar imágenes térmicas.
- Visualización de anomalías. La cámara muestra las variaciones térmicas en una pantalla. El agua filtrada suele reflejarse como un punto de diferente temperatura en comparación con el resto de la superficie.
- Análisis de imágenes. El técnico interpreta los datos para determinar la ubicación exacta de la fuga.
- Confirmación y reparación. En algunos casos, se complementa con otros métodos, como la inyección de gas trazador o el uso de geófonos.
Ventajas de detectar fugas con cámaras térmicas
- Evita obras innecesarias. Una de las mayores ventajas es que no hace falta perforar paredes o levantar suelos para detectar la fuga.
- Ahorra tiempo y dinero. Localizar una fuga de agua con métodos tradicionales puede tardar horas o incluso días, lo que implica más mano de obra y gastos.
- Detecta hasta las fugas más pequeñas. Identifica variaciones de temperatura mínimas, lo que permite localizar fugas en sus primeras etapas y evitar daños mayores con el tiempo.
- Permite hacer un seguimiento. No solo sirve para detectar fugas, también es útil para comprobar que una reparación ha sido efectiva y que no hay nuevos escapes de agua.
Sin embargo, el uso de una cámara térmica sin conocimientos adecuados puede llevar a diagnósticos erróneos. Para garantizar una localización efectiva, lo mejor
es contar con profesionales especializados en detección de fugas con tecnología avanzada.